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martes, 1 de mayo de 2012

Los medios y los fines: el eterno dilema de la defensa en Estados Unidos.


Existen dos maneras muy distintas de examinar el anuncio hecho por el presidente Obama en el Pentágono, a comienzos de este año, sobre los importantes recortes previstos en el presupuesto de defensa y, por consiguiente, el volumen de las fuerzas armadas de Estados Unidos. La primera perspectiva es la del «hombre económico racional». Las reducciones del gasto militar son muy naturales y, de hecho, eran previsibles. Dado el patético estado actual de los déficits federales de Estados Unidos, y dada la necesidad de contención fiscal general, es justo que el ejército estadounidense asuma su parte en la nueva era de austeridad. Con la incapacidad de los políticos de negociar un acuerdo concreto para recortar gastos en Washington, el Congreso ha ordenado recortes federales automáticos, el 50% de los cuales debe salir del ámbito militar. No hay forma de evitarlo.

Además, es lógico pensar que debería haber una reducción en el gasto militar ahora que la aventura de Irak se ha terminado --aunque sea, me temo, con la «misión a medio cumplir» y dejando a ese desgraciado país en situación de tener que luchar como sea para conservar una frágil unidad--y que, cosa todavía más importante, el ejército estadounidense se ha resignado ya a abandonar su imposible misión de llevar la paz y la democracia a las tribus ingobernables de las montañas de Hindu Kush en Afganistán. Estas dos campañas provocaron un enorme y necesario aumento del despliegue militar sobre el terreno --del ejército y los marines-- y la asignación de más fondos destinados no solo a incrementar el número de soldados sino la artillería, los proyectiles, el combustible y otros suministros, los helicópteros, y así sucesivamente. Tal vez el final de los combates suponga también el final de la discutible costumbre presupuestaria de decir que el coste de las «operaciones activas» debía estar separado y ser complementario del presupuesto normal del Pentágono, un truco que no engañaba a nadie más que al Congreso norteamericano.

Quizá Estados Unidosesté volviendo a ocupar su lugar “natural” en el mundo La postura contraria es que las reducciones del gasto de defensa y de personal y armamento serán un desastre en un mundo impredecible y volátil. Y no solo un desastre para Estados Unidos, sino también para sus numerosos amigos y aliados, que siempre han confiado --quizá con demasiada despreocupación y demasiada naturalidad-- en que Washington proporcionara un paraguas defensivo mientras ellos dedicaban su atención a las inversiones económicas y los programas de bienestar social en sus propios países.

Aunque los recortes presupuestarios estadounidenses se repartirán durante muchos años, esa mentalidad de hacer las cosas de forma gradual y con concesiones se deslizará también en el proceso de adquisición de armas. Los programas para obtener aviones, submarinos y sistemas de detección y vigilancia más nuevos, que ya eran víctimas del aumento descontrolado de los costes incluso con un presupuesto estable y ajustado a la inflación, sufrirán ahora un segundo golpe, por las reducciones reales y constantes a largo plazo. Además, las fuerzas armadas, como tantas otras entidades --por ejemplo, los gobiernos de los estados--, tienen que hacer frente también a los gastos fijos, los mayores de los cuales son tal vez las pensiones militares, ajustadas a la inflación, y los gastos de sanidad.

¿Qué ocurre si la Rusia de Putin empieza a lanzar bravatas contra sus vecinos aprensivos? ¿Y si Egipto se hunde en el caos? ¿Y si Irán, o Israel, comienza una guerra con misiles y armas nucleares? ¿Y si Irán bloquea el Estrecho de Ormuz? ¿Y si las disputas entre Pakistán e India se agravan? ¿Y si Corea del Norte se vbiene abajo, o ataca Corea del Sur (escojan lo que prefieran)? Sobre todo, ¿y si China emprende algún tipo de agresión contra Taiwán, o en el Mar del Sur de China? ¿Es este un buen momento, en la política mundial, para que Estados Unidos aprueba unas reducciones importantes a largo plazo del gasto de defensa?

Las dos posturas son legítimas, y las dos tienen mucho sentido. Merecen un debate sincero e inteligente, sin que las emociones nos arrastren a una u otra. Por desgracia, en Estados Unidos parece haber pocos que sepan gran cosa de cuestiones estratégicas en sentido amplio, y no ayudan nada ni los penosos Informes Cuadrienales de Defensa ni los congresistas a los que solo parecen interesar los puestos de trabajo relacionados con el sector de la defensa en sus circunscripciones. Así, pues, les presento humildemente dos ideas para su consideración. Todos los grandes estrategas eran conscientes de sus límites. ¿Lo somos nosotros?

La primera es que quizá Estados Unidos esté volviendo a ocupar su lugar «natural» en el mundo, después de casi 70 años de dominio extraordinario y artificial a partir de 1945. Al fin y al cabo, es absurdo pensar que un país con el 4,5% de la poblacón mundial y el 20% de la producción pueda representar casi la mitad del gasto militar de todo el mundo, año tras año y decenio tras decenio. Los simples datos estadísticos del gasto militar mundial permiten ver que no es así: China y otros países asiáticos están incrementando su gasto de defensa a pasos agigantados. Estados Unidos lucha para conservar su eficacia en todo el mundo al mismo tiempo que recorta su gasto. Europa no tiene nada que hacer. ¿Quién más cuenta? Lo único que pasa es que Estados Unidos está volviendo al lugar que le corresponde, por muchas afirmaciones tontas y exageradas que hagan los candidatos republicanos a la presidencia, y a pesar de libros tan populares como el de Tom Friedman y Michael Mandelbaum, That Used to Be Us: How America Fell Behind in the World It Invented and How We Can Come Back [Nosotros éramos esos: Por qué Estados Unidos se ha quedado atrás en el mundo que había inventado y cómo podemos volver]. No hay vuelta posible, al menos no a la época de Truman y Eisenhower; el mundo ha cambiado.

La segunda idea deriva de la primera, y da todavía más que pensar. Aunque Estados Unidos está reduciendo su imposible misión en Afganistán, insiste en que va a cumplir todas sus otras obligaciones en todas partes. Sigue empeñado en tener un papel fundamental en Oriente Próximo. Sigue comprometido con Israel. Sigue comprometido con Arabia Saudí y los Estados del Golfo. Sigue decidido a disuadir a Irán. Sigue comprometido con Europa occidental. Sigue comprometido con Corea del Sur, Taiwán, Australia, quizá Indonesia (aunque esto parece demasiado). Muchos otros países se apresurarán a incorporarse a esta lista, y a los Gobiernos estadounidenses, tanto demócratas como republicanos, les cuesta siempre decir que no. ¿Vamos a dar la espalda a la Isla de la Ascensión, por ejemplo? (No, porque tiene buenas instalaciones aéreas.) ¿A Ruanda? (No, si nuestras bienintencionadas estrellas del cine y la música tienen algo que decir.) ¿Al Territorio Británico del Océano Índico? (No; tenemos allí importantes instalaciones de rescate marino.) Es preocupante. Todos los grandes estrategas --los romanos, Guillermo el Conquistador, Otto von Bismarck– eran conscientes de sus límites. ¿Lo somos nosotros?

En 1892, cuando el más brillante de los estadistas tardovictorianos, Lord Salisbury, estaba leyendo unos informes confidenciales, le inquietó uno escrito por los responsables de los servicios de inteligencia de la marina y el ejército británicos que decía que cualquier intento de responder a un ataque ruso contra el Imperio Otomano en el Estrecho de Dardanelos se había vuelto imposible. A Salisbury le preocupó porque la política exterior británica había sostenido, al menos durante un siglo, el axioma de que las fuerzas británicas podían irrumpir por el estrecho hasta el Mar Negro en cualquier momento. En uno de sus numerosos y deliciosos memorandos, escrito en junio de 1892, el primer ministro observó que, si los compromisos de política exterior apuntaban en una dirección y la capacidad naval y militar no permitía cumplir esos objetivos, la nación podía encontrarse, en el futuro, en un estado de humillación e incluso derrota. Esta disparidad entre las metas políticas y los objetivos militares, sugirió, «... resultará angustiosa para todos los que confían en nosotros y nos acarreará un descrédito infinito». (La conclusión de Salisbury fue retirarse discretamente de los acuerdos con Constantinopla y reforzar el poder británico en Egipto; era un auténtico realista.)

No parece que hoy tengamos a ningún Salisbury. ¿Ha habido en el mundo político de Washington alguien, desde Kissinger y quizá el equipo del presidente Bush, padre, que haya sido capaz de pensar en términos verdaderamente estratégicos? Gobernamos un imperio mundial e insistimos en cumplir nuestros compromisos en todas partes, desde la zona desmilitarizada de Corea hasta Bahréin. Pero no tenemos una estrategia mundial. No estaría mal dedicar el fin de semana a leer el memorándum escrito por Salisbury en 1892. Paul Kennedy ocupa la cátedra Dilworth de Historia y es director de Estudios de Seguridad Internacional en la Universidad de Yale, y es autor o editor de 19 libros, entre ellos Auge y caída de las grandes potencias.

Fuente http://elpais.com/elpais/

Las divisiones se agudizan en Israel ante un posible ataque a Irán.

Se ha abierto la veda. Lo que hasta ahora había sido un cierre de filas en Israel en torno a la amenaza nuclear de Teherán y la necesidad de un ataque preventivo y unilateral a las instalaciones iraníes, ha dejado de serlo. Abrió la espita el jefe del Estado mayor del Ejército, Benny Gantz, al declarar que la amenaza iraní no es tan inminente como la pinta el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Días más tarde, la puntilla la ha dado Yuval Diskin, antiguo jefe de los servicios secretos israelíes, quien ha dicho que desconfía de unos gobernantes que toman decisiones basadas en "sentimientos mesiánicos" y que pueden llevar al país a "una guerra con Irán o a una guerra regional".

El ex primer ministro israelí Ehud Olmert ha sido hoy el último en verbalizar sus discrepancias con el Ejecutivo de Netanyahu al considerar que el uso de la fuerza contra Irán debe ser el último recurso y en cualquier caso debería tratarse de un ataque multilateral, coordinado con la comunidad internacional. Olmert aprovechó su intervención ante un foro judío en Estados Unidos para dudar de la voluntad de Netanyahu de llegar a acuerdo alguno con los palestinos.

Netanyahu y Ehud Barak, el ministro de Defensa israelí abanderan el campo de los que piensan que Irán está a un paso de obtener armamento nuclear y que una vez que lo consiga, su objetivo inmediato pasa por la destrucción del Estado judío. Teherán por su parte, defiende los fines pacíficos de su programa de enriquecimiento de uranio. Mientras el resto de la comunidad internacional,incluido Washington, prefieren agotar la vía di.plomática y de las sanciones contra Irán para tratar de frenar sus ambiciones nucleares, los gobernantes israelíes piensan que no hay tiempo que perder y que los esfuerzos diplomáticos resultan inútiles a estas alturas.

El discurso de Netanyahu durante la conmemoración del día del Holocausto hace un par de semanas, dejó clara su posición. "Cualquiera que se tome la amenaza iraní a la ligera no ha aprendido nada del Holocausto […]Hoy el régimen iraní pide y actúa abierta y fervientemente a favor de nuestra destrucción", subrayó el primer ministro, comparando el régimen de los ayatolás con la Alemania nazi. Es cierto que el antiguo jefe del Mossad había manifestado en el pasado su escepticismo ante una posible intervención militar en Irán, pero lo de los últimos días se ha convertido en una avalancha sin precedentes y con pocos visos de amainar. Tal vez fue la contundencia del discurso de Netanyahu, pronunciado en el corazón de la herida judía, en el museo de Yad Vashem, dedicado a las víctimas del Holocausto, lo que ha hecho que comiencen a aflorar a borbotones las críticas y los miedos a las consecuencias de un ataque a Irán.

Gantz eligió una entrevista con el diario israelí Haaretz para lanzar su bomba. Allí dijo que Teherán es un régimen "muy racional", que no ha tomado una decisión final sobre si desea hacerse con la bomba nuclear o no. "[IRÁN] va paso a paso hacia el lugar en el que pueda decidir si quiere construir una bomba nuclear o no. No ha decidido todavía si va a dar el paso final", declaró.
Diskin, el antiguo jefe del espionaje habló durante el fin de semana ante los habitantes de Kfar Sava, en el centro del país, y en un discurso parcialmente leído y por lo tanto bien premeditado. "No creo en el primer ministro ni en el ministro de Defensa. No creo en unos líderes que toman decisiones basadas en sentimientos mesiánicos", dijo. El ex jefe de de los servicios secretos internos no se conformó con abrir la caja de pandora iraní. Diskin se atrevió con otro de los grandes mantras que se repiten en los despachos oficiales.

Negó que Mahmud Abbas, el presidente palestino, sea el culpable de que las llamadas negociaciones de paz estén en punto muerto. Al contrario. "Si no estamos hablando con los palestinos es porque este Gobierno no tiene interés en las negociaciones [de paz]". Y añadió: "Este primer ministro sabe que el menor avance podría hacer que su Gobierno y su coalición se desmoronen". Sus palabras cobran especial relevancia ya que como jefe de los servicios secretos internos, el Shin Bet, Diskin se ocupaba de todo lo relacionado con la cuestión palestina.

Las críticas a Netanyahu desde las filas del Ejército y los servicios secretos coinciden con una avalancha de rumores procedentes de los pasillos de la Knesset, el Parlamento israelí, que hablan de un posible adelanto electoral. Las elecciones, previstas inicialmente para octubre de 2013, podrían celebrarse ahora a finales del verano que viene, según diversas fuentes anónimas que recoge la prensa israelí. Con la cita electoral, Netanyahu querría consolidar un liderazgo que confirman los últimos sondeos, publicados hoy mismo. Con la reválida de las urnas, Netanyahu podría para tomar decisiones de gran calado como un posible ataque a Irán, explican algunos analistas.

http://internacional.elpais.com

Irán asegura haber blindado sus instalaciones nucleares frente a un ataque israelí.

«Es cien veces más efectivo que un escudo antimisiles». El general Farzad Ismaili presentó ayer el nuevo sistema de defensa de Irán, que le blinda ante un hipotético ataque con misiles, una opción que enemigos como Israel han puesto sobre la mesa en las últimas semanas con el objetivo de detener su programa nuclear. A partir de ahora, «cualquier proyectil podrá ser destruido o redireccionado para golpear en un blanco que nosotros podremos determinar», declaró el mando de la base aérea de Khatam-ol-Anbiya a la agencia Fars, pero sin entrar en mayores detalles sobre el nuevo sistema.

Pese a las buenas sensaciones generadas tras la última cumbre nuclear de Estambul, la tensión generada por la crisis atómica que enfrenta a Irán con Occidente pasa por momentos de máxima tensión. Cuatro rondas de sanciones no han sido suficientes para que la república islámica detenga el enriquecimiento de uranio y se enfrente ahora al embargo de su petróleo decretado por la Unión Europea.

Fuente: http://www.elcorreo.com

China pide a EE.UU. y a Rusia una drástica reducción de armas nucleares.


China ha señalado que Estados Unidos y Rusia deben hacer una reducción "drástica" de sus arsenales nucleares, y ha indicado, durante el inicio en Viena de una reunión de dos semanas para discutir el tratado de no proliferación de armas nucleares, que todos los países con armas atómicas deberían comprometerse a no ser los primeros en usarlas. El jefe de la delegación china, Cheng Jingye, ha indicado que dada su condición de países "con los mayores arsenales nucleares, Estados Unidos y Rusia deben continuar con una drástica reducción de sus arsenales nucleares de manera verificable e irreversible", y ha añadido que los demás Estados poseedores de armas nucleares, cuando las condiciones estén dadas, "también deben unirse a las negociaciones multilaterales sobre el desarme nuclear".

Asimismo, el diplomático asiático ha instado a abandonar el desarrollo de sistemas de defensa antimisiles que "rompen" con el equilibrio estratégico mundial, y ha comentado que todos los países con armas nucleares deberían comprometerse públicamente a "no buscar la posesión permanente" de bombas atómicas. Washington sostiene que un escudo antimisiles en Europa, actualmente en desarrollo, está destinado a proteger la región de una potencial amenaza iraní, pero Rusia señala que el mismo inclinaría a favor de Estados Unidos el equilibrio en materia de armamento nuclear.

Por otro lado, el diplomático chino ha instado a la comunidad internacional a desarrollar "en el momento oportuno" un plan viable y a largo plazo con acciones graduales, incluyendo una convención sobre la "prohibición total de armas nucleares". En virtud de un tratado que entró en vigor en febrero de 2011, Washington y Moscú limitaron el número de ojivas nucleares operativas a 1.550, un 30 por ciento menos que el límite máximo establecido un pacto de 2002. Sin embargo, todavía tienen la mayor parte de las armas nucleares del mundo, un hecho subrayado por el representante chino en la inauguración del encuentro. China, Reino Unido y Francia son los otros tres Estados que poseen oficialmente armas nucleares en el mundo.

China guarda celosamente la información sobre su arsenal nuclear. No obstante, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha dicho que Pekín ha desplegado entre 130 y 195 misiles balísticos con capacidad nuclear. EL DESARME La jefa de la delegación estadounidense, la embajadora Susan Burk, ha señalado antes a los delegados que su país está logrando grandes progresos en el dese y que detallaría esos esfuerzos esta semana. Asimismo, Burk ha destacado que "Estados Unidos ha dejado claro en numerosas ocasiones que comprende su responsabilidad especial de dar pasos concretos hacia un mundo sin armas nucleares al promover el desarme nuclear".

Poco después de asumir el cargo en 2009, el presidente Barack Obama fijó el objetivo de eventualmente librar al mundo de las armas nucleares y prometió medidas drásticas para liderar el camino. Obama dio a conocer en 2010 su decisió en de renunciar al desarrollo de nuevas armas nucleares y restringir el uso de las que posee Washington. En 2011, firmó el nuevo Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START) con Rusia. Sin embargo, el impulso en su agenda nuclear parecer haberse frenado.

BAHRÉIN: AL BORDE DE LA GUERRA CIVIL Y RELIGIOSA, OBJETO DE INTERÉS COMERCIAL PARA EE. UU.

El país más pequeño del Golfo Pérsico se ve fuertemente dividido a causa de una violenta confrontación en su gobierno entre la mayoría chiíta y la minoría sunita. La situación del archipiélago alarma a muchas naciones interesadas en su estabilidad. Aun así, la feroz retórica occidental, que no tardó en caer sobre los regímenes de Egipto, Libia y Siria con la llegada de la primavera árabe, parece haber esquivado a Bahréin. El régimen bahreiní está llevando un juego muy peligroso. Tiene una mayoría en contra de su propio Gobierno y estamos viendo ahora lo que muchos llaman los días finales", cree el periodista Afshin Rattansi. "Desde luego, hay enormes acuerdos de armas con comerciantes estadounidenses y británicos que el Gobierno de Bahréin podrá usar contra los manifestantes", explica.

EE. UU: el interés comercial siempre prevale sobre la democracia
Washington, que enseguida criticó el interés de Rusia en Siria, no habla sobre su renovado contrato de ventas de armas a Bahréin por 53 millones de dólares, incluso después de una sangrienta campaña contra los manifestantes en la isla árabe.

Por su parte, los funcionarios bahreiníes al menos reconocen los violentos enfrentamientos entre la Policía y los civiles. "¿Que si hubo violaciones de los derechos humanos en Bahréin? Sí las hubo. Pero también las hubo en Estados Unidos y en el Reino Unido. ¿Eso quiere decir que esté permitido?", cuestiona Isa Abduljabbar Alkhooheji, un miembro del Parlamento de Bahréin. "No, no está permitido. Por eso estamos tratando de arreglarlo desde el interior de Bahréin", añade.
El reino alberga la quinta flotilla norteamericana, la base más grande de sus naves militares en esa región tan rica en crudo, a tan solo un tiro de piedra de Irán.

El contingente estadounidense de más de 4.000 soldados desplegados en sus costas podría ser el cinturón de seguridad que Bahréin utilice para protegerse de las reiteradas reclamaciones territoriales por parte de Teherán. Aunque la última de ellas tuvo lugar en 1971. Uno no puede negar el interés de Estados Unidos en que el rey se mantenga en el poder gozando de total autoridad y que su gente reprima cualquier llamamiento democrático, por ejemplo, para retirar las bases estadounidenses de esta parte del mundo como cualquier país soberano que no quisiera tener bases extranjeras en su territorio, de no ser necesario", explica el experto Omar Nashabe.

Mientras algunos subrayan la importancia que tiene para la nación árabe la protección estadounidense contra la posible amenaza iraní, otros indican que, en cambio, es Washington el que no puede permitirse perder a un aliado tan valioso en el Golfo. La ironía respecto a las dictaduras del Golfo Pérsico es que no tienen por qué ser sumisas. Sí que tienen un poder, el poder energético. Y el hecho de que estos dictadores del golfo Pérsico sigan siendo tan serviles a Washington, y hasta a Londres, demuestra la clase de mentalidad colonial que debe de rodear a las familias de estos gobernantes árabes", cree Afshin Rattansi.

Sea como sea la distribución de fuerzas bahreiníes, tanto Estados Unidos como otras varias potencias de Occidente prefieren hacer la vista gorda cuando se trata de uno de sus aliados. Y con un futuro para el país aún incierto, mucho dependerá de si los países poderosos seguirán con su política de doble rasero.

http://actualidad.rt.com/actualidad

Algunos pilotos quieren evitar el F-22.


Algunos de los 200 pilotos de F-22 Raptor de la nación quiere ser trasladado a otros puestos de trabajo debido a problemas de déficit de oxígeno con el caza furtivo,dijo un líder de la Fuerza Aérea, dijo el lunes. El general Mike Hostage, comandante del Comando Aéreo de Combate en la Base Aérea Langleyen Hampton, Virginia, dijo a periodistas que un "pequeño" número de pilotos que han pedido no volar los aviones de combate de quinta generación-.

"Obviamente es una cosa muy delicada porque estamos tratando de asegurar que la comunidad entiende perfectamente todo lo que estamos haciendo para tratar de llegar a una solución", dijo el rehén. No dio cifras exactas sobre el número de pilotos que han pedido no volar en los aviones y dijo que la petición de cada piloto se maneja de forma individual.

Oficiales de la Fuerza Aérea creen que el avión es seguro volar - Hostage señaló que volará muy pronto porque no va a pedir a un piloto para hacer algo que él no lo hará. Los F22-se quedaron en tierra durante cuatro meses el año pasado, después de los pilotos se quejaron de sufrir una falta de oxígeno que puede provocar mareos y desmayos. Oficiales de la Fuerza Aérea dijeron que han tomado medidas contra el problema, pero aún no han establecido qué está causando los síntomas de la hipoxia. La hipoxia es cuando el cuerpo no recibe suficiente oxígeno.

Fuente: http://www.newsday.com

Corea del Norte podría realizar su tercera prueba nuclear esta misma semana.

Corea del Norte podría realizar una prueba nuclear esta misma semana, comunica la agencia japonesa Kyodo. Sería el tercer ensayo nuclear realizado por este país asiático. Según la agencia, esta información fue transmitida por las autoridades de EE. UU. al Gobierno de Corea del Sur. Los expertos señalan que Pyongyang podría disponer de entre 12 y varias docenas de cabezas nucleares. La semana pasada el Ministerio de Defensa surcoreano declaró que en Corea del Norte todo estaba listo para llevar a cabo una prueba nuclear y que faltaba solo “una decisión política” de las autoridades norcoreanas.

Anteriormente, a principios de abril, la inteligencia de Corea del Sur alertó que Pyongyang se estaba preparando para una tercera prueba y se difundió entre los medios de comunicación locales un informe con varias imágenes satelitales que muestran las etapas finales de lo que parece ser la excavación de un nuevo túnel para llevar a cabo el test. El lugar donde se ubica esta infraestructura, el polígono atómico Punggye-ri, situado en el noreste de Corea del Norte, podría ser el posible escenario de la prueba.

Los primeros dos ensayos nucleares realizados por Pyongyang en 2006 y en 2009 tuvieron lugar en este polígono. La tensión vinculada con el programa nuclear de Corea del Norte se ha intensificado tras el fallido lanzamiento de un misil por este país que, según las autoridades, tenía el objetivo de poner en órbita un satélite civil. No obstante, varias potencias occidentales al igual que los países vecinos de Corea del Norte sospechaban que se podría tratar de una prueba encubierta de misiles balísticos. El lanzamiento fue condenado por la ONU y por toda la comunidad internacional.

Fuente: http://actualidad.rt.com